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Crónica: Vendía licencias de conducir a indocumentados

Crónica: Vendía licencias de conducir a indocumentados. Muchos inmigrantes creyeron en él y terminaron embaucados en el delito.

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Foto: Oficina del Alguacil del condado de Johnston / Video: MH
  • Crónica: Vendía licencias de conducir a indocumentados
  • Muchos inmigrantes creyeron en él y terminaron embaucados
  • Las autoridades aseguran que la estafa supera los 50 mil dólares

Un gran deseo de muchos inmigrantes indocumentados, especialmente los que viven en ciertos estados del sur del país, es tener una licencia de conducir. Y es que, en lugares como Georgia y las Carolinas, esta simple infracción de tránsito le acarrea al conductor severas consecuencias legales, que van desde el arresto y miles de dólares en multas, hasta la deportación. Y sobre eso te cuento mi crónica de hoy titulada: Vendía licencias de conducir a indocumentados.

Las estadísticas no mienten. La mayoría de los extranjeros que en la última década han caído presos y que han sido deportados de Georgia y Carolina del Norte, sobre todo, fue por conducir sin licencia. Por lo cual, este documento se ha convertido entre los más anhelados por muchos, en algunos casos hasta más que la propia ‘green card’.

Dispuestos a pagar lo que sea por tenerla: vendía licencias de conducir a indocumentados

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Foto: Shutterstock

Para evitar repercusiones legales y malos encuentros con policías, muchos inmigrantes se las ingenian para obtener la preciada licencia, aunque sea de otro estado donde ni siquiera planean irse a vivir. Para ello, viajan miles de kilómetros y pagan hasta varios miles de dólares para conseguir a alguien que les preste sus direcciones, lo cual legalmente es considerado un fraude.

Otros hasta se han atrevido a darle dinero a alguien que “tiene contacto” con las autoridades para que les consiga las licencias. Lo que no saben es que, aunque eso fuese cierto, ante la ley sería como pagar un soborno por obtener un beneficio estatal, lo cual es algo gravísimo ante la justicia estadounidense.

Casi siempre se trata de una estafa: vendía licencias de conducir a indocumentados

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Alfonso Pasillas Carrillo (Oficina del Alguacil del condado de Johnston)

Lo que muchos inmigrantes, en especial hispanos, ignoran, es que en la mayoría de los casos quienes prometen la concesión de una licencia de manejo válida terminan embaucando a sus “clientes” y lo hacen a sabiendas de que es poco probable que estos los denuncien, porque al final de cuentas, también ellos estaban cometiendo un delito.

Este es el caso de un latino quien residía en la ciudad de Clayton (Carolina del Norte) y quien, de acuerdo con las autoridades locales, estafó a muchos inmigrantes con la promesa de que les conseguiría una licencia de manejo del estado. Los investigadores creen que Alfonso Pasillas Carrillo, de 25 años, obtuvo de esa manera más de 50 mil dólares en puras ganancias.

Las cifras que cobraba por cabeza variaban: vendía licencias de conducir a indocumentados

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Foto: Shutterstock

Alfonso ya está preso, pues contrario a lo que él pensaba, un par de sus víctimas sí se atrevieron a denunciarlo ante la policía que, tras analizar las evidencias en su contra, decidió arrestarlo. Lo apresaron tras ponerle una trampa en la cual cayó redondito creyendo que se trataba de otro extranjero interesado en sus “servicios profesionales”.

El imputado fue recluido en la prisión del condado de Johnston, aunque un juez estatal le concedió la salida con el pago de una fianza de casi 400 mil dólares. Ahora enfrenta 18 acusaciones graves. Se cree que cobraba entre $2,500 y $5,000 por persona, dependiendo de cómo estuviera su caso, pero al final les cobraba tanto solo por haberlos escuchado, pues después se desaparecía.

Alfonso no era ninguna blanca paloma y vendía licencias de conducir a indocumentados

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Alfonso ya había estado preso una vez en 2013 por hacerse pasar por policía. (Archivo/MH)

Cuando lo detuvieron y revisaron sus antecedentes penales, los investigadores descubrieron que el sujeto que juraba tener contactos con importantes autoridades estatales era un mentiroso de primera que ya antes había jugado con lo mismo. Y es que en octubre de 2013 lo arrestaron, esa vez, por hacerse pasar por un agente de la ley.

Imagínate si se hizo pasar nada menos que por policía, decirles a otros que tenía suficientes contactos como para proveerles una licencia fue algo más fácil para él. Claro está, también tendrá consecuencias por eso. Aprovecho este caso para recordarles que no es el primer desalmado que se aprovecha de las necesidades de nuestra comunidad, por ello quiero darles algunas recomendaciones para evitar ser víctima de estafadores.

No caigas en sus trampas

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Ninguna persona, ni siquiera autoridad, puede pedirte dinero por ayudarte con algún trámite. Eso sería soborno. (Archivo/MH)

He tratado este tema con varios representantes de la ley en Georgia y todos coinciden en que la mejor manera de evitar ser víctima de una estafa relacionada con licencias de conducir u otros documentos oficiales, es jamás pagarle nada a nadie por eso, pues las agencias autorizadas por los estados ya tienen una cuota establecida y el que cobre por su cuenta por ello, comete un delito.

No se debe confiar jamás en personas que cobran por fuera afirmando ser empleados de los Departamentos de Vehículos Motorizados (DMV) o Departamentos de Servicios al Conductor (DDS) o que prometan facilitar dicho trámite, ya sea para ahorrarte pasos o garantizarte que pasarán todas las pruebas, porque ya eso es una estafa.

Las agencias no cobran por citas

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Las autoridades han detectado muchas licencias de conducir falsas a lo largo de los años. (Archivo/MH)

Es muy importante recalcar que las únicas agencias gubernamentales que cobran por adelantado para la cita de obtención de un documento oficial son las embajadas estadounidenses en el exterior por las visas, pero no las locales. Ninguna le pedirá dinero para reservar espacios ni tampoco para acortar los tiempos de espera.

Todos debemos estar consientes de que si le pagamos a alguien también estamos violando la ley, pues podría fácilmente ser acusado de intentar comprar una licencia. Si presentas papeles falsos durante un trámite, es todavía peor, pues si te descubren, lo que seguramente pasará debido al efectivo sistema que tienen, podrías pasar años en la cárcel y luego ser expulsado del país.

¿Es recomendable viajar a otros estados por la licencia?

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Mentir en otros estados para obtener una licencia de conducir también es considerado fraude. FOTO Getty Images

Ahora quiero volver al tema con el que inicié esta nota y es el de emprender la travesía a otros estados que sí conceden licencias a inmigrantes indocumentados. ¿Podemos hacerlo o no? La respuesta es claro que sí, se puede, pero no se debe. ¿Por qué? Sencillo, también puede ser considerado fraude porque llegó a mentirle a las autoridades diciéndole que reside en esa región.

Si presentas un comprobante de domicilio sin que realmente vivas ahí, podrías fácilmente ser acusado de dar una falsa declaración y eso, ante Inmigración, podría cerrarte las puertas para siempre en caso de que algún día pretendas regularizar tu estatus, así es que debes pensarlo muy bien. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.

Crónica: ¡Hondureños estaban bien escondiditos en Georgia!

Sergio Rodríguez (Oficina del Alguacil del condado de Chatham)

Apenas hace unos días les publiqué las historias de dos individuos hispanos que eran buscados por las autoridades estadounidenses como sospechosos de cometer delitos graves que van desde abuso sexual infantil hasta asesinato, y hoy quiero darles la buena noticia de que ambos sujetos ya están tras las rejas.

Tras varios meses huyendo de la justicia, los dos presuntos hampones de origen hondureño cuyos casos no están relacionados de ninguna manera, fueron descubiertos bien escondidos en hogares de Georgia, lo cual representa un triunfo para las agencias que los buscaban, pues temían lo peor: que hubiesen logrado abandonar el país.

Nunca perdieron la esperanza de encontrarlo
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Los agentes fueron a buscar a Selvin en su casa, pero no tuvieron suerte. (Alguacil de Hall)

El primero en ser capturado fue Sergio Geovanny Rodríguez, de 25 años, de quien se creía que “se lo había tragado la tierra”, pues desde finales de diciembre pasado no se sabía absolutamente nada sobre su paradero. La última vez que alguien lo vio fue halando el gatillo de un rifle en contra de su cuñado, Ramón Hernández, tras una acalorada discusión.

Tras ese crimen ocurrido justo antes de la Navidad pasada en la ciudad de Siler City (Carolina del Norte), los agentes del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshal) comenzaron a pisarle los talones a Sergio, pero le perdieron la pista. No fue hasta esta semana que finalmente volvieron a saber de él.

Los federales lo rastrearon hasta Gwinnett

Sergio Rodríguez (Alguacil del condado de Gwinnett)

Luego de que diversos medios de comunicación expusiéramos la fotografía del imputado, los agentes del US Marshal lograron ubicarlo en un hogar en los alrededores de Singleton Road, un área de Norcross habitada mayoritariamente por hispanos. Lo arrestaron sin siquiera darle tiempo a que intentara huir y, al verse rodeado, tampoco opuso resistencia.

Sergio fue recluido a la prisión del condado de Gwinnett sin derecho a salir bajo fianza, bajo cargos de asesinato en primer grado, entre otros cargos graves. Se espera que sea trasladado a Carolina del Norte en los próximos días, donde será enjuiciado por dicho delito y en caso de ser encontrado culpable, sin duda alguna pasará el resto de su vida tras las rejas.

El otro catracho que cayó
Selvin Arnulfo Hernández (Alguacil del condado de Hall)

Esta semana también publicamos la historia de Selvin Arnulfo Hernández Bonilla, de 24 años, quien era buscado por las autoridades del condado de Hall (Georgia) por presuntamente haber violado a por lo menos dos menores de edad mientras visitaba hogares para reparar sus sistemas de aire acondicionado.

La policía lo capturó tras recibir información de fuentes anónimas alertando sobre su paradero. Literalmente le habían perdido el rastro desde el pasado 12 de abril y temían que hubiese abandonado al país, pero afortunadamente no fue así, pues ni siquiera había abandonado la localidad donde presuntamente cometió los ultrajes. Para saber más de la historia lee esta crónica.

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