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Mitos y Leyendas: El Rito de Pasaje de la Juventud Cherokee

Cuando llegan a determinada edad los jóvenes deben pasar por un rito de pasaje de juventud en la tribu Cherokee. Aquí en qué consiste.
2023-10-04T15:03:52+00:00
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  • Los Cherokee hacen que sus miembros pasen por algo conocido como «Rito de pasaje de la juventud»
  • Mitos y Leyendas te ofrece la historia de lo que esto implica para ellos
  • Una leyenda llena que nos hace reflexionar acerca del miedo y cómo superarlo

Había una vez en la lejana tierra de los indios Cherokee, una antigua tradición que marcaba el paso de la juventud a la adultez.

Era conocido como el «Rito de Pasaje de la Juventud Cherokee», y cada joven Cherokee esperaba ansiosamente el día en que sería sometido a esta prueba.

Un joven valiente estaba a punto de enfrentarse a este desafío. Llegó el día en que su padre, un hombre sabio y respetado de la tribu, lo llevó al profundo bosque con los ojos vendados.

El corazón del joven latía con fuerza, pero sabía que este rito era esencial para demostrar su valentía y madurez.

El pasaje de la juventud

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Cuando llegaron al bosque, su padre lo dejó solo en un claro y le dijo: «Hijo, debes sentarte en este tronco durante toda la noche con los ojos vendados.

No debes quitarte la venda hasta que los primeros rayos del sol iluminen el cielo. No puedes pedir ayuda a nadie, y debes enfrentar tus miedos».

Con un nudo en la garganta, el joven asintió y se sentó en el tronco. La noche cayó a su alrededor, y los sonidos del bosque comenzaron a llenar sus oídos.

Escuchaba el viento susurrando entre los árboles, el crujido de las hojas secas bajo sus pies y los misteriosos sonidos de la fauna nocturna.

Su padre

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El joven Cherokee se sentía solo y vulnerable. Temía que bestias salvajes lo rodearan en la oscuridad o que algún desconocido lo acechara.

Pero sabía que no tenía más opción que resistir. Mantuvo su venda en su lugar y su determinación se mantuvo fuerte.

La noche pareció eterna, llena de temor e incertidumbre. Pero finalmente, cuando los primeros rayos del sol comenzaron a iluminar el horizonte, el joven se quitó la venda.

Fue entonces cuando vio a su padre, quien había estado a su lado toda la noche, velando silenciosamente para protegerlo de cualquier peligro.

Nunca estamos solos

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Las lágrimas brotaron de los ojos del joven, no solo por el alivio de haber sobrevivido a la prueba, sino también por la comprensión de que nunca había estado solo en esa oscuridad.

Su padre lo había cuidado en silencio, al igual que Dios cuida de todos, incluso cuando no podemos verlo.

Desde ese día, el joven entendió la importancia de confiar en Dios en tiempos difíciles. Supo que, al igual que su padre lo protegió en la oscuridad del bosque, Dios siempre estaba a su lado, incluso cuando las circunstancias parecían abrumadoras.

Y así, el joven regresó a su tribu como un hombre valiente, llevando consigo la sabiduría de esa noche en el bosque y la certeza de que, aunque no siempre podamos ver a Dios. Él está siempre velando por nosotros, sentado a nuestro lado, listo para cuidarnos en nuestros momentos de necesidad. Se despide de ti Genny de Bernardo.

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