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Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida

Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida. A los tres imputados se les ocurrió apropiarse por la fuerza del dispositivo.

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Crónica IPhone cárcel vida
  • Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida
  • A los tres imputados se les ocurrió apropiarse por la fuerza del dispositivo
  • Erin Bonilla se llevó la peor parte porque sus cómplices decidieron culparlo

Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida: A tres jóvenes hispanos de Georgia se les vino su mundo abajo. Y es que acaban de perder uno de los privilegios más preciados de los cuales todo ser humano en teoría debería de disfrutar: la bendita libertad. El trío va a tener que pasar un largo tiempo tras las rejas por haber cometido una serie de fechorías.

Se trata del guatemalteco Guillermo Minor Pérez, de 20 años y sus dos grandes amigos, los mexicanos Lesvi Rivera Bonilla, de 23 años y Erin Bonilla Ramos, de 29. Estos últimos al parecer son primos, pero ni siquiera su lazo sanguíneo ni la gran amistad que los tres vivieron los últimos años impidió que se atacaran uno contra otro en la corte.

Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida: Y todo por apropiarse de un celular

Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida: Y todo por apropiarse de un celular
Oficina del Alguacil del condado de Gwinnett

La tarde del 12 de enero de 2021 Guillermo, Lesvi y Erin caminaban juntos al interior de un vecindario de la ciudad de Norcross cuando de repente, se toparon con un residente hispano que traía en sus manos un celular de la marca IPhone. A los tres les brillaron sus ojos y al ver a su alrededor que no había más nadie, creyeron que era el momento oportuno para quitárselo.

Erin, el mayor del trío, andaba armado con una pistola. Sin pensarlo dos veces se la sacó y le apuntó al estómago a la víctima para que entregara el teléfono. Aterrado, el hombre no opuso ni siquiera el mínimo de residencia, así que sin dudarlo le entregó no solo el aparato, sino también otras de sus pertenencias, pues quería evitar a toda costa que le fueran a hacer daño.

Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida: Tras consumar el atraco se dieron a la fuga

Tras consumar el atraco se dieron a la fuga
Erin Bonilla Ramos, de 29 años. (Oficina del Alguacil del condado de Gwinnett)

Felices con su botín, Guillermo, Lesvi y Erin abandonaron la escena, eso sí, tras amenazar al peatón para que por nada en el mundo se le fuera ocurrir denunciar el hecho a la policía o de lo contrario, volverían y lo buscarían para asesinarlo. Creían que se habían salido con la suya, pero estaban muy equivocados.

Y es que lo que le advirtieron a la víctima fue lo primero que hizo. Más tardaron los delincuentes en alejarse, que él en llamar al 911. Para desgracia de los hispanos, muy cerca de ese complejo de apartamentos había una patrulla, la cual acudió al lugar de inmediato. De hecho, el agente hasta alcanzó a visualizar a los sospechosos.

Crónica: Por un simple IPhone les tocará cárcel de por vida: Les mandó detenerse, pero lo recibieron a tiros

Les mandó detenerse, pero lo recibieron a tiros
Lesvi Rivera Bonilla, de 23 años (Oficina del Alguacil del condado de Gwinnett)

Cuando los malhechores vieron que tenían encima a las autoridades, Erin sacó nuevamente su arma y disparó contra la unidad de emergencia, pero afortunadamente no logró herir al uniformado. Sin embargo, su osadía hizo que se desatara una amplia persecución policial que duró un largo rato.

Tras efectuar una intensa búsqueda de casi seis horas en los alrededores, al final la policía logró localizar a los tres delincuentes escondidos en un drenaje. Luego de que las fotografías de sus rostros fueran divulgadas a través de los medios de comunicación, aparecieron más víctimas de sus malas andadas.

Era su modus operandi

Era su modus operandi
Guillermo Minor Pérez, de 20 años (Oficina del Alguacil del condado de Gwinnett)

La policía entonces cayó en cuenta de que le robo del IPhone en realidad no sabía sido producto de una casualidad, sino que los tres sujetos se dedicaban a eso. Y es que en los días anteriores le habían hecho lo mismo a otras personas también hispanas, las cuales, por temor, habían preferido quedarse callados.

Sin embargo, al ver que los habían atrapado, al menos otras tres víctimas decidieron comparecer para denunciarlos como los bandidos que a punta de pistola los habían despojado de sus billeteras y celulares. Gracias a ello, la policía pudo armar un caso sólido contra esos hampones, los cuales terminaron señalándose uno contra otro en el juicio a modo de librar su pellejo.

Cooperaron a cambio de una sentencia menor

Cooperaron a cambio de una sentencia menor
Foto: Getty

Lesvi y Guillermo no dudaron en asociarse para declarar en el tribunal de que, aunque ellos sí participaron en todos los atracos a mano armada y se lucraron de lo sustraído, no fueron ellos los que empuñaron la pistola ni mucho menos los que dispararon contra el uniformado y juntos señalaron a Erin como el responsable de todo eso.

Gracias a su cooperación, Erin fue declarado culpable y el juez a cargo del caso le impuso una condena de cadena perpetua, mientras que sus cómplices van a tener que encarar sentencias menores, las cuales podrían oscilar entre los 20 y 50 años tras las rejas. Todos terminaron convictos de los cargos de robo a mano armada, asalto agravado, agresión contra un oficial del orden público y recibir propiedad robada. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.

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