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12 mitos sobre crianza desenmascarados

La crianza de los hijos no es como la pintan, por lo menos cuando se trata de esos mitos que están rondando esta. Te ofrecemos un (...)

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Es probable que hayas escuchado todo tipo de historias de terror respecto a la crianza. Pero antes de que te asustes vamos a desenmascarar algunos de ellos. Sí, la paternidad es desastrosa y pasarás mucho tiempo lidiando con la mierda de otras personas (figurativa y literalmente). Sí, puede ser estresante. Sí, los Terribles Dos existen. Sí, negociarás mucho con el pasar de los años. Pero no, no estarás cansada siempre.

Y no, no estás arruinando a tu hijo si le dejas comer dedos de pollo todos los días por un año. No todos los rumores sobre la crianza son verdaderos, ahora es momento de aprender lo bueno, lo mano, lo feo y la verdad honesta sobre la paternidad. Brené Brown, autor del bestseller de New York Times Daring Greatly, escribió en Huff Post: “La paternidad es un campo de minas de juicio y vergüenza, precisamente porque la mayoría de nosotros estamos andando entre la inseguridad y la duda cuando se trata de la crianza de nuestros hijos”.

1. Tener un bebé arruina tu vida sexual

Un bebé caminando con ayuda
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Hacer un bebé puede parecer sexy en las películas, pero es un mito gigante y apestoso. En realidad, no es romántico. Para muchos de nosotros es científico, metódico y demasiado planeado. Y cuando e embarazas, lo último que quieres es tener sexo. Después de tener al bebé estás exhausta, curándote y te sientes asquerosa. Esas cosas no llevan a aventuras en la cama. Pero tranquila… tu vida sexual no estará arruinada para siempre. Intenta no presionarte demasiado ni a tu pareja para correr a la cama, y si bien el resto de tu vida cambiará ahora que tienes hijos, tu deseo de intimidad regresará lentamente. 

2. Las mujeres brillan cuando están embarazadas

Cómo quisiéramos que esto fuera verdad. Sí, algunas mujeres se ven hermosas cuando están embarazadas. Brillan y se ven saludables y felices. Pero el resto nos vemos cansadas, incómodas, hinchadas y sudorosas. No es fácil estar embarazada, y no es fácil ocultar los efectos secundarios que provoca. Pero mientras que esto es un mito, el hecho de que te verás y te sentirás fuerte y hermosa es innegable. Estás trayendo un ser humano al mundo. No importa qué tanto cambie tu rostro o que tus tobillos se hinchen, a tu esposo no le importará. Te verá como la mujer más increíble del mundo.

3. Amarás a tu bebé instantáneamente

Un bebé abrazado por una mujer
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Las películas y shows de TV nos hacen pensar que en el momento en que das a luz amas locamente a tu bebé. Falso. No pasa instantáneamente. De hecho, en el momento en que das a luz aún sientes dolor, tu bebé está cubierto en algo pegajoso, te están costurando y nadie siente mucho amor. Cuando puedes abrazar a tu bebé, es posible que sigas sin sentir una conexión. Y está bien. Podría tomar algo de tiempo formar el lazo, pero sé paciente. Y si en algún momento sientes enojo o una tristeza profunda hacia tu bebé, díselo a alguien. Muchas mujeres experimentan depresión posparto y no debe avergonzarte admitir que necesitas ayuda.

4. El soborno es malo en la crianza

Estás esperando en la fila de la tienda para pagar y tu hijo empieza a gritar como asesino, rogando por dulces. Puedes a) Disciplinarlo y dejarlo llorar, b) Irte sin comprar nada o c) Sobornarlo con dulces si promete quedarse en silencio mientras pagas. En teoría a) o b) son buenas opciones, pero en realidad elegirás la opción c) siempre. Y está bien. El soborno no es tan malo como nos han dicho en esos libros sobre paternidad. 

5. Los Terribles Dos son terribles

Una mujer jugando con un bebé
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Sí, tu bebé hará berrinches, pero la idea de que tu hijo será más difícil entre los dos y tres años es falsa. Para algunos niños, esta edad en la crianza es un reto, pero para otros no es tan mala, y es difícil lidiar con tus hijos cuando son más grandes y tienen más opiniones.

6. Conoces a tu hijo mejor que nadie

Mientras que puedes conocer las preferencias, tendencias, personalidad, gustos, disgustos y necesidades de tu hijo mejor que nadie, también estás cegada por el amor. Lo que significa que puedes estar extremadamente bien equipada para darle a tu hijo el mejor cuidado, pero también eres parcial y podrías no ver el panorama general si tu hijo necesita ayuda extra en algún área de desarrollo. Es buena idea asegurarte de que tu hijo esté expuesto a otros que podrían ofrecer una perspectiva diferente de él como un maestro o cuidador de la guardería.

7. El azúcar hace a los niños hiperactivos

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Falso, falso, ¡totalmente falso! Nuestros padres nos mintieron. No hay ninguna prueba científica de que darles azúcar a tus hijos los haga más hiperactivos. Lo que causa el aumento de energía no es el azúcar extra sino el cambio drástico en niveles de azúcar en la sangre, lo que puede pasar con un tomate o una barra de dulce.

8. Vas a malcriar a tu bebé si lo abrazas cada vez que llora

Todos desde la enfermera hasta tu suegra te dijeron que si abrazabas constantemente a tu bebé cada vez que llora, ibas a malcriarlo. ¡Error! La realidad es que no puedes malcriar a un recién nacido. Los recién nacidos son criaturas indefensas y la única manera en que pueden comunicar sus necesidades es llorando. Así que si tu bebé llora, abrázalo, y si se calma en tus brazos entonces claramente necesitaba ser abrazado.

9. Es malo pelear frente a tus hijos

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Si cada vez que tus hijos te ven pelear te preocupas de estarles enviando directo a la oficina del terapeuta, estate tranquila: está bien que tus hijos te vean discutir. Pero hay diferentes tipos de discusiones así que necesitas tener cuidado de cómo manejas la situación. Una pelea acalorada, enojada y fuerte con insultos y emociones intensas puede asustar a un niño pequeño. Una discusión calmada, madura, sin culpas, en la que se tengan opiniones diferentes puede ser saludable. Tus hijos aprenderán el valor de la comunicación y la resolución de conflictos.

10. El instinto maternal siempre está en lo correcto cuando se trata de crianza

En un mundo perfecto una madre siempre sabría qué hacer y cuál es la mejor opción para su bebé. Pero en el mundo real, ninguno de nosotros sabe lo que está haciendo. Repite con nosotros: No debo tener todas las respuestas. Eres un ser humano y como madre podrías estar cegada por las emociones y la ansiedad, lo que puede hacer difícil que sepas qué hacer. Presta atención a tus sentimientos pero escucha también los consejos de amigos y familiares de confianza.

11. Tener un bebé cambia tus intereses

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Claro, cuando tienes un bebé tu vida cambia drásticamente. Pero algo que podría no cambiar es quién eres y en qué estás interesada. Si amabas los deportes antes, aún lo harás. Lo que cambiará son tus prioridades. Podrías amar los mismos pasatiempos, pero con un tiempo limitado y un paquetito de amor para cuidar, podrías no poder (o querer) dedicar tu tiempo a esas cosas. No cambias como persona, sino que tu tiempo se ajusta a esta nueva fase de tu vida.

12. Demasiada alabanza malcría a tu hijo

No hay manera de alabar demasiado a tu hijo. El problema no es qué tanto lo alabes, sino la calidad de la alabanza. Y cuando se usa correctamente en la crianza para mostrar un aprecio genuino y atención positiva sólo puede mejorar la vida de tu hijo, no malcriarlo.

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