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¿Cuáles son los beneficios de comerse la placenta después del parto?

Te hemos conseguido un poco de información que gira entorno a los beneficios de comerse la placenta para que puedas tener una idea que (...)

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  • En 2018, un tercio de las mujeres embarazadas reportaron haber consumido su propia placenta
  • Se cree que este órgano aporta numerosos beneficios después del parto
  • ¡Descubre cuáles son las ventajas de consumir la placenta!

En un estudio científico realizado en 2018, se encontró que al menos un tercio de las mujeres participantes reportaron haber comido su propia placenta, ya sea justo después del parto o días después; esto, con el objetivo de obtener ciertos beneficios en su salud física y mental.

Algunas mujeres consumen la placenta justo después del parto, mientras que otras acuden a centros especializados donde la placenta es procesada para convertirla en pastillas que conservan todas sus propiedades: ¡Conoce 4 beneficios de comerse la placenta!

4. Menor riesgo de padecer anemia

Chica con médico como concepto de placenta
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Según las estadísticas, la prevalencia de anemia durante las 48 horas posteriores a la labor de parto es del 50%, un dato que para algunas mujeres representa la necesidad de consumir suplementos alimenticios ricos en hierro para mantenerse en un rango saludable y poder brindarle los nutrientes necesarios a sus hijos durante la lactancia.

Si bien la ciencia aún no ha confirmado los efectos de la placenta para aumentar los niveles de hierro en la sangre, diversos grupos que han abogado por esta práctica aseguran haber notado grandes cambios en su salud general después de haberse comido la placenta.

3. Aumento de la energía por la placenta

Mujer embarazada como idea de placenta
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En un estudio realizado en mujeres estadounidenses embarazadas, se llegó a la conclusión de que más del 60% de ellas sintieron fatiga extrema durante las horas y días posteriores a la labor de parto. El esfuerzo físico y mental que implica parir representa un gasto de energía que podría afectar negativamente la vida de las mujeres, especialmente de aquellas que no cuentan con ayuda externa para realizar sus actividades diarias.

Se cree que comerse la placenta beneficia el rendimiento energético después del parto y que, además, permite conciliar el sueño con mayor facilidad, lo que supone una mejor oportunidad para descansar y recuperar energías durante la noche.

2. Hacer esto con la placenta mejora del sistema inmune

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Es un hecho que el parto afecta al organismo de diferentes maneras; una de ellas es que los niveles hormonales tardan un largo tiempo en alcanzar su equilibrio, en especial si la madre opta por la lactancia materna exclusiva. Esto ocasiona que el sistema inmune sea un tanto más débil durante el embarazo y después del parto.

Una opción que se ha recomendado es comerse la placenta, ya que esta podría dotar de los nutrientes necesarios a la madre para restablecer sus niveles hormonales y conseguir fortalecer su sistema inmune de manera más rápida.

1. Menor riesgo de padecer dolor físico y depresión postparto

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Las estadísticas más recientes indican que el riesgo de padecer de depresión postparto es de entre el 6.5% y el 20%; este suele aparecer durante las primeras 6 semanas después del parto, por lo que el consumo de la placenta se presenta como una opción natural tanto para evitarlo como para combatirlo. Esto, siempre como tratamiento complementario a las recomendaciones médicas de un especialista en el tema.

Los grupos que abogan por el consumo de la placenta aseguran que este órgano es un gran aliado para reducir el dolor físico que se produce después del parto. Si bien los beneficios de comerse la placenta aún necesitan pasar por diferentes pruebas, para muchas personas esta ha sido la respuesta para mejorar su salud durante y después del embarazo.

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